miércoles, 29 de junio de 2011

Revista Viva Diario Clarin domingo 26 junio 2011

Entrevista a Stella Maris Maruso, Directora de la Fundación Salud.

www.fundacionsalud.org.ar

Psiconeuroendocrinoinmunologia.

domingo, 26 de junio de 2011

La sincronicidad: La magia en movimiento

La sincronicidad: La magia en movimiento

Sincronicidad es un término originariamente acuñado por Jung que se refiere a la unión de los acontecimientos interiores y exteriores de un modo que no se puede explicar pero que tiene sentido para el observador, es decir, ese tipo de eventos en nuestra vida que solemos achacar a la casualidad, a la suerte, o a la magia.

¿has experimentado alguna vez el placer de encontrar a la persona exacta que necesitabas aparecida de la nada?,¿o recibiste la llamada de alguien del pasado de la que apenas unas horas antes te habías acordado sin motivo aparente?, ¿o ese libro que encontraste al azar que responde a la duda que te tenía bloqueado?. La sincronicidad nos representa en el plano físico la idea o solución que mora en la mente de la manera más fácil y sin apenas esfuerzo. Se trata de vivir el mayor tiempo posible en ese “fluir” que hace que la vida parezca una aventura permanente, un viaje de descubrimiento constante sobre uno mismo, sobre los demás y el universo. Decir sincronicidad es lo mismo que decir magia.

Hay unas condiciones óptimas de manifestación, un estado mental propicio para que puedan producirse y son los momentos personales intensos que nos obligan a estar muy pendientes de las señales del exterior, los momentos en que buscamos ayuda por intensas vivencias o crisis emocionales, los cambios bruscos, los viajes, los momentos de peligro, las muertes de seres queridos. Los momentos en que nos olvidamos de la seguridad, de lo conocido y trillado, del plan establecido, de lo que se supone que debemos hacer, son los que nos sumergen en un estado de alerta y apertura perfectos para ser consciente de esa dimensión simbólica de la vida que es la que al final nos da la clave no sólo para la solución de nuestros problemas, sino para hallar nuevas maneras de vivir intensa y conscientemente. La fé juega en esto un importante papel, la fé en uno mismo, en la fuerza creativa del universo que nos guia exactamente a dónde queremos llegar, la certeza de que si existe un miedo que nos bloquea, también hay un amor que nos motiva a experimentar más allá de lo conocido; pero hemos de elegir la aventura y no el hastío. Somos lo que pensamos, y experimentaremos esa magia sólo si antes le damos la oportunidad creyendo en ella y invitándola a jugar en nuestras vidas. Esos momentos difíciles o especiales nos han puesto en ese estado de apertura y recepción, de nosotros depende que sigamos en esa actitud de aceptación de esa fuerza universal que parece saber exactamente lo que precisamos y nos lo brinda generosamente. No es ver para creer sino creer para ver, pues lo que hay en nuestra mente es lo que hace que nos atraigan y que nos veamos atraídos hacia lo que es análogo. Esa es la manera en que todo se agrupa.

La simbología y el sentido de estos acontecimientos nos da el mensaje exacto que el universo representa para nosotros igual que si fuera una sesión de cine particular. Las ideas poseen una vibración, a otros niveles tienen forma y color que hace que atraigan lo análogo. Al atraer lo que se le asemeja podemos leer en la materia lo que realmente pensamos sobre nosotros mismos y del universo, y tomar decisiones sobre lo que deseamos ver convertido en realidad y lo que no.

Pero entonces me diríais ¿y porque no vivimos permanentemente en ese estado idílico en el que todo se resuelve, en el que la información fluye, en el que si fuera verdad seríamos como pequeños dioses creando lo que se nos antojara?. Pues siempre depende de que en la mente haya mensajes positivos, y emociones bondadosas en el corazón.

1.- El estado fluido es de muy elevada vibración y de una conexión intensa de mente y corazón, es decir, que el sentimiento es el que nos lleva a hacer tal cual cosa, es el que - valga la redundancia- da “sentido” a la vida. El sentimiento nos conecta directamente con el alma de las cosas y el pensamiento debe de contenerlo y construir sobre él pero nunca dejar de amarlo.

Normalmente experimentamos desde la idea preconcebida y decidimos luego que sentir por ella, emitimos un juicio antes de que la realidad se presente y hace que no veamos lo que es sino lo que queremos ver, y la magia se desvanece bajo el peso de la razón sin sentimiento por el miedo a lo desconocido. El miedo y la duda corta el flujo instantáneamente.

2.- El estado fluido está en permanente movimiento. Cada pieza del puzzle aparece en el preciso momento con la condición de pillarnos conscientes, despiertos, alertas y deseosos de recibirlas. Es como un juego en el que las reglas se van desvelando a medida que avanzamos. Las piezas nos vienen en forma de señales y analogías en la vida real y en forma de sueños mientras dormimos. El desentrañar el significado de esas señales es como aprender a descifrar las instrucciones del mapa del tesoro.

Las actitudes derrotistas, la negatividad que lleva al cansancio, a la rutina, a desear recibir constantemente en lugar de darse a uno mismo y a los demás, generan estados de bloqueo e inactividad. Para ver las señales hemos de hallarnos en camino.

3.- Fluir es confianza, certeza en las propias posibilidades y en las de la corriente creativa del universo. Fluir significa trabajar por ese estado positivo interior que nos mantiene protegidos y dispuestos a abrirnos a nuevas experiencias y milagros. Mientras nuestro discurso interno (y externo) sea “creo”, “puedo”, “confío”, “busco y encuentro”, “resuelvo”, “disfruto”, “es posible” “si y además” y “me gusta”, todo irá bien sin ninguna duda.

Habitualmente los miedos, dudas y la falta de información de lo que realmente somos capaces y de nuestra verdadera misión en la vida nos bloquean y retrasan en el camino. Nos hacen mirar al pasado con resentimiento y al futuro con cierto recelo. Aparecen los que yo llamo los “isidoros” (¿y si me pasa esto o y si me equivoco?), los “esques” (es que no sé, ya lo intenté pero...), los “siperos” y “noperos”, los “nopuedos”, los “estoesimposible”, y los “esdifícil”, “estoesloquehay”, “nohayotraopción” y demás programación negativa. Si eso hay en la mente, eso es lo que se materializará.

4.- Fluir no sabe de retenciones y por lo tanto tampoco del uso de la fuerza, no es tanto vencernos sino convencernos, motivarnos y dirigirnos hacia lo que deseamos ver convertido en realidad. La reina de la fluidez, el agua, nunca se esfuerza demasiado en nada, busca siempre la salida hacia el mar.

Es muy común perdernos en luchar contra lo que queremos ver desparecer, lo que lo hace mucho más grande. Transformar el muro en escalera para lograr ver el otro lado suele ser mejor solución que darnos de cabezazos contra él.

5.- Fluir es seguir fielmente la voz de la intuición y comprometernos con ella; trabajarla hasta que sepamos distinguirla perfectamente de otras voces. ¿y como saber lo que es intuición de la voz del Ego?. Igual que el amor es el polo opuesto del temor, la intuición que viene de nuestro Ser interno es el polo opuesto de la voz del ego que nos habla. Son lo mismo, sólo que un polo es guiado por el amor y el otro por el temor.

La intuición soluciona siempre para el mejor bien de todos, habla bajito, viene en el momento oportuno y en sus ideas hay certeza y tranquilidad, nunca ataca a nadie, y se mantiene en el presente. Es el amor dentro de nosotros el que habla, lo que significa que se presenta en momentos de intensa conexión interna, cuando nos sentimos entregados a la vida. Sus soluciones son perfectas para ese momento. Suele ir seguida de un racional “ que tonterías se me ocurren” y la dejamos pasar.

El ego habla alto y es repetitivo hasta la saciedad. Tiene miedo y se defiende, sus ideas suelen ser del tipo ataque o huida, repasa sin cesar el pasado y va creando expectativas de futuro. Es el que tiene miedo el que se comunica, y por tanto sus soluciones nunca son definitivas y las situaciones se repiten de nuevo. Curiosamente estamos más prestos a creer en éste otro por ser lo conocido, lo que nos lleva a perder la oportunidad de experimentar la magia de vivir en la incertidumbre. Aprendiendo a amarle, educándole en la confianza y uniéndonos a él comienza la transformación interna. La guerra debilita, ¡la unión hace la fuerza!

Para terminar me gustaría citar a Deepak Chopra:

“La incertidumbre de las cosas no despierta miedo en quien está en la conciencia de la unidad, pues está seguro de si mismo. La voz de la verdad interior dice: << abrazo a lo desconocido porque me permite ver nuevos aspectos de mi mismo>>”....

La única finalidad de la vida es crecer

La única finalidad de la vida es crecer.

La lección última es aprender a amar y a ser amados incondicionalmente.

En la Tierra hay millones de personas que se están muriendo de hambre;

hay millones de personas que no tienen un techo para cobijarse;

hay millones de enfermos de sida; hay millones de personas que sufren maltratos y abusos;

hay millones que padecen discapacidades.

Cada día hay una persona más que clama pidiendo comprensión y compasión.

Escuche esas llamadas, óigalas como si fueran una hermosa música.

Le aseguro que las mayores satisfacciones en la vida provienen de abrir el corazón a las personas necesitadas.

La mayor felicidad consiste en ayudar a los demás.

Realmente creo que mi verdad es una verdad universal que está por encima de cualquier

religión, situación económica, raza o color, y que la compartimos todos en la experiencia normal de la vida.

Todas las personas procedemos de la misma fuente y regresamos a esa misma fuente.

Todos hemos de aprender a amar y a ser amados incondicionalmente.

Todas las penurias que se sufren en la vida, todas las tribulaciones y pesadillas,

todas las cosas que podríamos considerar castigos de Dios, son en realidad regalos.

Son la oportunidad para crecer, que es la única finalidad de la vida.

No se puede sanar al mundo sin sanarse primero a sí mismo.

Si estamos dispuestos para las experiencias espirituales y no tenemos miedo, las tendremos,

sin necesidad de un gurú o un maestro que nos diga cómo hacerlo.

Cuando nacimos de la fuente a la que yo llamo Dios, fuimos dotados de una faceta de la divinidad;

eso es lo que nos da el conocimiento de nuestra inmortalidad.

Debemos vivir hasta morir.

Nadie muere solo.

Todos somos amados con un amor que trasciende la comprensión.

Todos somos bendecidos y guiados. Es importante que hagamos solamente aquello que nos gusta hacer.

Podemos ser pobres, podemos pasar hambre, podemos vivir en una casa destartalada, pero vamos a vivir plenamente.

Y al final de nuestros días vamos a bendecir nuestra vida porque hemos hecho lo que vinimos a hacer.

La lección más difícil de aprender es el amor incondicional.

Morir no es algo que haya que temer; puede ser la experiencia más maravillosa de la vida.

Todo depende de cómo hemos vivido.

La muerte es sólo una transición de esta vida a otra existencia en la cual ya no hay dolor ni angustias.

Todo es soportable cuando hay amor.

Mi deseo es que usted trate de dar más amor a más personas.

Lo único que vive eternamente es el amor.

Elizabeth Kubler Ross (del libro la rueda de la vida)

MITO # 3 El mundo físico es todo lo que hay

MITO # 3 El mundo físico es todo lo que hay.

Atada a la materia, la ciencia tradicional asume que cualquier cosa que no pueda ser medida, examinada en

un laboratorio o comprobada por los cinco sentidos y sus extensiones tecnológicas, simplemente no existe. Es

"irreal". La consecuencia: toda la realidad se ha reducido a la realidad física. La dimensión espiritual, o lo que

yo llamaría dimensiones no físicas de la realidad han sido desterradas.

Esto choca con la "filosofía perenne", ese consenso filosófico que se extiende a través de épocas, religiones,

tradiciones y culturas, que describe dimensiones de la realidad diferentes, pero continuas. Estas van de las

más densas y menos conscientes - lo que llamaríamos 'materia' - a las menos densas y más conscientes - que

llamaríamos dimensiones espirituales -.

Curiosamente, este modelo extendido, multidimensional, de la realidad es sugerido por teóricos cuánticos

tales como Jack Scarfetti, que describe el viaje superluminal. Otras dimensiones de la realidad se usan para

explicar los viajes que ocurren a velocidad mayor que la de la luz, el último de los límites de velocidad. O

considere el trabajo del legendario físico David Bohm con su modelo multidimensional de la realidad

desarrollada (física) e implicada (no física).

Esto no es mera teoría: el Experimento Aspect de 1982 en Francia demostró que dos partículas cuánticas

que habían estado conectadas alguna vez, cuando eran separadas por vastas distancias permanecían

conectadas de alguna manera. Si se cambiaba una partícula, la otra cambiaba instantáneamente. Los

científicos no conocen la mecánica de cómo ocurre este viaje más rápido que la velocidad de la luz, aunque

algunos teóricos sugieren que esta conexión tiene lugar por medio de puertas a dimensiones superiores.

Así pues, al contrario de lo que pudieran pensar aquellos que se empeñan en su lealtad al paradigma

tradicional, las personas pioneras e influyentes con las que hablé, sentían que no hemos alcanzado el pináculo

del desarrollo humano, estamos conectados, más que separados, con el resto de la vida y el espectro

completo de la conciencia comprende tanto la dimensión física como una multitud de dimensiones no físicas de

la realidad.

En esencia, esta nueva visión del mundo supone que usted se vea a sí mismo, a los demás y a toda la vida,

no con los ojos de nuestro pequeño ser terrenal, que vive en el tiempo y ha nacido en el tiempo; sino, más

bien, a través de los ojos del espíritu, de nuestro Ser, de el Verdadero Sí mismo. Una a una, las personas

están pasando a esta órbita superior.

El mensaje es: el problema de la humanidad está profundamente

arraigado en la mente misma. O más bien, en nuestra identificación errónea con nuestra mente.

Nuestra conciencia fluctuante, nuestra tendencia a tomar el camino de menor esfuerzo sin estar totalmente

despiertos al momento presente, crea un vacío. Y la mente atada al tiempo, que ha sido diseñada para ser un

sirviente útil, busca compensación proclamándose el amo. Como una mariposa que revolotea de una flor a

otra, la mente se aferra a las experiencias pasadas o, proyectando su propia película, anticipa lo que va a

venir. Rara vez nos encontramos descansando en la profundidad oceánica del aquí y ahora. Porque es aquí -

en el Ahora - donde encontramos nuestro Verdadero Ser, que está detrás de nuestro cuerpo físico, nuestras

emociones cambiantes y nuestra mente parlanchina.

La gloria suprema del desarrollo humano no se apoya en nuestra habilidad para pensar y razonar, aunque

esto es lo que nos distingue de los animales. El intelecto, como el instinto, es simplemente un punto a lo largo

del camino. Nuestro destino último es volver a conectarnos con nuestro Ser esencial y expresar nuestra

realidad extraordinaria, divina, en el mundo físico ordinario, momento a momento.

(del prologo del libro de Eckhart Tolle "El Poder del ahora)

RESILIENTE

RESILIENTE


Una pequeña luz en la oscuridad


No está claro todavía entre los investigadores, cuáles son exactamente las cualidades por las que, personas en situaciones verdaderamente sin esperanza alguna como las relacionadas con historias de cáncer, muerte de seres queridos, la quiebra de empresas, el quedarse desempleado abruptamente, o sin pareja, o con historias de hijos de padres alcohólicos, o drogadictos, sobreviven y salen adelante como resultado de una particular capacidad para sobrevivir (resilience), sin que estas situaciones las ahoguen y las arrastren hasta el fondo. El termino resiliencia viene de la palabra en ingles resilience que no tiene una traducción exacta en español, pero que significa capacidad de rebote ( bouncing back, pararse otra vez), una cualidad muy particular para resistir que evidencian los seres humanos sobrevivientes de crisis severas.

Las investigaciones sobre esta característica humana para la sobrevivencia, las inicio hace 40 años el doctor Norman Garmezy , hoy profesor emérito de la Universidad de Minnesota en Minneapolis, quien investigó cómo era que muchos hijos de padres esquizofrénicos no sufrían de las terribles enfermedades psicológicas, propias de crecer en un hogar con padres traumatizados. En los campos de concentración durante la II guerra mundial, los sobrevivientes denominaban esta cualidad "escudo plástico", con lo cual se referían a la habilidad para hacer rebotar la adversidad. Más tarde el psiquiatra austriaco Víctor E. Frankl, ideó su concepto de "terapia del significado" , que él mismo utilizó como prisionero en el campo de concentración de Auschwitz, cuando se imaginaba continuamente a sí mismo dando clases y conferencias después de la guerra sobre la psicología de los campos de concentración, de manera que el mundo conociera cómo había sobrevivido.

No es ni la educación, ni la experiencia, ni el entrenamiento, ni el conocimiento, ni la intuición lo que explica la resiliencia. Las investigaciones más recientes documentadas en el trabajo de Diane L. Coutu, Harvard Business Review, May 2002, evidencian que la resiliencia tiene tres pilares fundamentales que son igualmente validos en los casos de enfermedades terminales, crisis sociales, en las olimpiadas y en las organizaciones. Las tres cualidades medulares de la resiliencia son: 1) Una fría comprensión y aceptación de la realidad; 2) Una profunda creencia en que la vida sí tiene significado, basado en valores muy sólidos; y 3) Una extraña y misteriosa habilidad para improvisar, para "inventarse una salida" en medio de la adversidad.

1) Comprendiendo la realidad. Las investigaciones evidencian que los sobrevivientes de la adversidad (las personas con resiliencia), tienen una comprensión de la realidad lapidaria y con los pies muy puestos sobre la tierra, mas allá de ilusiones justificadoras, de lo poco que le guste esa realidad y de lo aterradora que ésta sea. A veces, la gente con menor resiliencia, llama pesimismo a esta manera de enfrentar situaciones de extraordinaria desventura. Como enfrentar la realidad es normalmente muy desagradable y emocionalmente devastador, solo la resiliencia protege a las personas de tales efectos.

2) La búsqueda de significado. A la habilidad para ver las situaciones con mucho realismo, le sigue la particular habilidad para construir y darle sentido a los momentos terribles. Todos conocemos personas que ante situaciones devastadoras lo primero que hacen es llevarse las manos a la cabeza y gritar, o llorar desesperadamente diciendo, ¿cómo puede estar pasándome esto a mí? . Este tipo de personas se ven a sí mismas como víctimas y viven esas experiencias demoledoras con la certeza de que no aportan ningún aprendizaje ni significado a sus vidas. Las personas con resiliencia, identifican y elaboran construcciones subjetivas significativas del sufrimiento, a partir de las cuales crean sentido de vida para ellos y para los demás.

Las investigaciones evidencian que, las personas con resiliencia, en vez de preguntarse "¿por qué yo, por qué me está pasando esto a mí?" , se preguntan "¿por qué no?" . Al hacerse esta pregunta, comienzan a plantearse objetivos pequeños y específicos de todos los días, que les alumbran el camino con la misma certeza de que el sol estará allí mañana otra vez, a pesar de la adversidad inclemente. Esta construcción de significado todos los días es la mejor conexión con el futuro, porque hace manejable el presente, removiendo la sensación de que ese presente es gigantescamente agobiante y desesperanzador. El reto con el significado situacional es que se diluye con facilidad, la adversidad lo hace desaparecer rápido, y no porque uno lo haya encontrado una vez, el significado se va a mantener o uno lo va a encontrar de nuevo con facilidad, una vez haya desaparecido. Las personas resilientes conocen esta amenaza muy bien. Y saberlo se convierte en una cualidad para sobrevivir: ¡nunca lo olvidan!. Las personas que mejor y más rápido construyen significado en la desventura, evidencian tener un sistema de valores muy arraigados. Los valores personales son vitales, porque son caminos para interpretar y darle forma a los eventos en un entorno de desesperanza e infortunio.

3) La habilidad para "inventarse una salida" . Improvisar en medio de la desventura y el infortunio con lo que se "tenga a mano" , es la tercera cualidad de la resiliencia. Se trata de cierto tipo de creatividad e inventiva, aparentemente loca e ilógica, que permite improvisar soluciones sin contar con las herramientas y recursos apropiados. Las personas resilientes sacan lo máximo de lo que no tienen, le inventan usos nada comunes a los objetos a su alcance

miércoles, 22 de junio de 2011

NEUROPLASTICIDAD Y REDES HEBBIANAS Las bases del aprendizaje

NEUROPLASTICIDAD Y REDES HEBBIANAS
Las bases del aprendizaje



Nos atrevemos a pensar que debe ser la primera vez que escuchas esta palabra, y que te estarás preguntando: ¿Qué significa?

Esperamos que al terminar de leer esta nota, comprendas claramente su significado e importancia, y lo fundamental que es, para cada ser humano, conocerla.

Todo lo que representas como persona: tus recuerdos, tus anhelos, tus miedos, tus valores, tus conocimientos, tus capacidades, están esculpidos en una inmensa telaraña formada por la asombrosa cantidad de 100.000 millones de células cerebrales, denominadas neuronas. A su vez, cada una de ellas tiene la capacidad de conectarse con hasta otras 10.000 de sus compañeras, construyendo un total de 1.000 billones de posibles conexiones neurales.

Cada uno de estos lugares de encuentro, en el que se conectan dos neuronas, es conocido con el nombre científico de Sinápsis, (descubierta por el fisiólogo de Oxford Sir Charles Sherrington, a principios del siglo XX).



Cada neurona se parece, metafóricamente hablando, a una cebolla, con una parte central redondeada, con un solo brote en una de sus puntas, y muchas fibras finas, muy similares a raicillas, en el otro extremo. A las raicillas neuronales se las denomina Dendritas, al bulbo: Cuerpo Neuronal, y al brote, Axón.



Como las raicillas del vegetal, las dendritas son las encargadas de absorber la nutrición que da vida a cada una de estas células, consistiendo su dieta en impulsos electromagnéticos provenientes de las otras neuronas con las que se halla habitualmente comunicada. Alguno de estos nutrientes, intentará activar a la neurona, mientras que otros buscaránconseguir lo contrario, o sea, inhibirla.

Luego, el que una célula cerebral descargue o no algún tipo de impulso eléctrico a otra célula hermana, será la resultante de su capacidad de efectuar un rápido cálculo aritmético entre los dos tipos de descargas recibidas, (las que la incitan a ir hacia delante y las que la incitan a frenarse) Si la diferencia entre ambas da un número negativo, no generará acción alguna, pero si es positivo, modificará inmediatamente su estructura física, de modo de enviar una descarga electromagnética, que será emitida a través del Axón.

4032 impulsos positivos - 4064 impulsos negativos = - 32 (no transmite)

4032 impulsos positivos - 3002 impulsos negativos = 1030 (sí transmite)

Los axones de distintas neuronas pueden variar mucho en longitud, y conducen estas pulsaciones, que sólo duran unas milésimas de segundo, a una gran velocidad (alcanzan hasta 300 Km/h).

Una vez salido del axón, el estímulo encenderá a su vez, a todas las dendritas de las neuronas con las que se ha conectado, produciendo una reacción en cadena que puede implicar a cientos, miles e incluso a muchos millones de neuronas, que se integran así, en una compacta y compleja red tridimensional. Tu cerebro, para hacer este trabajo, consume una quinta parte de toda la energía generada por el cuerpo en descanso. Es como si fuera una bombilla de 20 vatios, que brilla sin parar, sin dejar de trabajar, aún cuando estés dormido.

Ahora mismo en este instante, mientras lees estas palabras, una cascada de tus células cerebrales están descargándose con el fin de que puedas entender lo que intentamos enseñarte, formando una nueva red hebbiana, inédita hasta el momento. Y si tu decisión no sólo fuera leer esta nota, sino también memorizarla, se produciría otro fenómeno sumamente importante para tu vida: la red crecería aún más, porque cada vez que releyeras el texto para memorizarlo, células queoriginalmente no tenían nada que ver entre si, se irían incorporando a la red creada al comenzar la lectura. Lo mismo ocurriría si te decidieras a transmitir oralmente este conocimiento a otras personas.



A las neuronas no les sucede esto porque siempre hayan sido amigas íntimas, sino que actúan como lo harías tú, si quedaras atrapado con un desconocido dentro de un avión que ha retrasado su salida. Al principio, no tendrías nada en común con la persona que está sentada a tu lado, pero al cabo de varios minutos de espera, con seguridad, ambos comenzarían a quejarse de su mala suerte. Y si el retraso se prolongara, es muy factible que a los dos se les unieran más y más pasajeros, de modo que al final, todos llegarían a formar un gran bloque de quejumbrosos. Con las neuronas pasa algo muy parecido; tras unas pocas descargas simultáneas, tienden a unirse más y más, formando así parte de un mismo equipo. La sinapsis de dos neuronas que se descargan reiteradamente en forma conjunta, sufre cambios bioquímicos (denominados potenciación a largo plazo), de tal forma que cuando una de sus membranas se activa o desactiva, la otratambién lo hace, como si se hubieran convertido en hermanas siamesas. En pocas palabras, se han asociado, y esto garantiza que en el futuro se activen mucho más veces que antes, porque no sólo dependerán de su propia estimulación, sino también, de la activación de sus nuevas amigas. Este fenómeno, de suma importancia para la humanidad, fue denominado por el psicólogo estadounidense Donald Hebb: aprendizaje Hebbiano que es la base de la neuromodelación o neuroplasticidad cerebral.

Neuroplasticidad

Es la variabilidad del tamaño y tipo de redes Hebbianas acumuladas en la unidad Cerebro-Mente, a lo largo del tiempo



Para que la neuromodelación sea posible, también debe producirse el fenómeno inverso, o sea que si una red Hebbiana no se usa, debe ir, poco a poco perdiendo sus células componentes, hasta desaparecer, de forma parecida a lo que ocurre con el grupo de pasajeros del avión, en el cuál, cuando por fin se produce el despegue y comienza el viaje, cada uno volverá a sus propios asuntos, dejando de conversar con sus vecinos. Por lo que vimos antes, existen dos tipos de neuroplasticidad: la positiva, que se encarga de crear y ampliar las redes Hebbianas, y la negativa que se encarga de eliminar aquellas que no se utilizan.

Cuanto más grande es una Red Hebbiana, mayor será su potencia



Este proceso permite que las nuevas experiencias de vida, las conversaciones que mantienes, los nuevos conocimientos que adquieres, remodelen una y otra vez tu cerebro. Si bien tus genes pueden predeterminar algunas de las características de tu personalidad, no son los responsables finales de la mayoría de las cualidades que ésta tiene.

Se sabe ahora, que la genética es responsable del 10 % de las redes hebbianas, pero que el 90% restante se forma bajo el influjo de otros dos factores que, a diferencia del primero, pueden ser variados por la voluntad: las experiencias de vida, y los conocimientos adquiridos. También se sabe que esto último depende de una estructura cerebral modular conocida como Lóbulos Prefrontales.



Ellos son lo último que se desarrolla en el cerebro, (más o menos completan su maduración a los 21 años, de ahí elconcepto de mayoría de edad), ocupando aproximadamente el 30% de su volumen.

Tu forma de ver y comportarte en el mundo, tus planes y proyectos, tu nivel de conciencia y la calidad de persona que eres, dependen de su buen funcionamiento, tema que iremos desarrollando en los próximos números.

Pero hoy los presentamos, porque constituyen la base de la neuromodelación consciente de tu red Hebbiana. Ellos te dan una capacidad única en la naturaleza: el poder decidir tu propio destino, otorgándote el privilegio de tener una vía de escape al predeterminismo que la biología (genes) te impone. Gracias a ellos puedes elegir qué cosas de la cultura tomarás, y qué experiencias vivirás, para remodelar tus viejas redes Hebbianas, (las que ya no te agradan), o crear nuevas redes (que sí te agraden), con el fin de que tu proyecto Ser Humano pueda concretarse exitosamente.

domingo, 12 de junio de 2011

MOLÉCULAS DE LA EMOCIÓN

MOLÉCULAS DE LA EMOCIÓN

No existe la realidad objetiva. Creamos nuestra propia realidad.

Para que el cerebro no sea agobiado por el diluvio constante de entrada sensorial, alguna clase de sistema filtrante debe permitirnos prestar atención a lo que nuestro cuerpo-mente juzga que son los elementos de información más importantes e ignorar los demás. Como se ha discutido, nuestras emociones (o las drogas psico-activas que se adueñan de sus receptores) deciden qué es a lo que merece la pena prestarle atención. Aldous Huxley tenía razón en Las Puertas de Percepción cuando se refería al cerebro como una “válvula reductora”. También estaba en el camino correcto cuando supuso que lo que llega a la oficina principal es tan sólo un chorrito de lo que podría absorberse en cualquier momento dado.

Ya que nuestra sensación del mundo exterior es filtrada a lo largo de las estaciones del camino sensorial ricas en receptores de péptidos, cada uno con un tono emocional diferente, ¿cómo podemos definir lo que es objetivamente real y lo que no lo es? Si lo que percibimos como real es filtrado a lo largo de un gradiente de emociones pasadas y de aprendizajes, entonces la respuesta es que no podemos. Afortunadamente, sin embargo, los receptores no están estancados, y pueden cambiar tanto en sensibilidad como en el arreglo que tienen con otras proteínas en la membrana celular. Esto significa que aunque estamos emocionalmente “atorados”, fijados en una versión de la realidad que no nos sirve bien, siempre hay un potencial bioquímico para el cambio y crecimiento.

La mayoría de nuestros cambios de atención del cuerpo-mente son subconscientes. Mientras los neuropéptidos están en realidad dirigiendo nuestra atención con sus actividades, nosotros no estamos conscientemente involucrados en decidir qué es procesado, recordado y aprendido. Pero tenemos la posibilidad de hacer conscientes algunas de estas decisiones, particularmente con la ayuda de varios tipos de entrenamientos intencionales que han sido desarrollados precisamente con ese fin –aumentar nuestra conciencia. A través de la visualización, por ejemplo, podemos aumentar el flujo de la sangre en alguna parte del cuerpo y así aumentar la disponibilidad de oxígeno y nutrientes para sacar las toxinas y nutrir a las células. Los neuropéptidos pueden alterar el flujo de sangre que va de una parte del cuerpo a otra –el caudal del flujo sanguíneo es un aspecto importante al momento de priorizar y distribuir los recursos finitos disponible a nuestro cuerpo.

Norman Cousins me contó que una vez logró superar una rotura de codo que había sufrido jugando al tenis, y regresó a la cancha en tiempo récord, simplemente enfocándose durante veinte minutos cada día en aumentar el flujo de sangre a través de la articulación herida, ya que su médico le había explicado que es el suministro pobre de sangre lo que hace que las lesiones en esa articulación sanen lentamente.

Pero no quiero dejar la impresión de que estoy propugnando que en todas las terapias exitosas el inconsciente debe traerse a la conciencia. De hecho, la mente inconsciente del cuerpo parece omnisapiente y todopoderosa, y en algunas terapias puede utilizarse en forma controlada para curar o cambiar, sin que la mente consciente se de cuenta de lo que ocurrió. La hipnosis, el yoga de la respiración y muchas de las terapias basadas en la manipulación de la energía (desde la bioenergética y otras psicoterapias centradas en el trabajo corporal a la quiropráctica, el masaje y el contacto terapéutico) son todos ejemplos de técnicas que pueden usarse para hacer cambios en un nivel por debajo de la conciencia. (Dado lo dramático y rápido de algunas transformaciones terapéuticas, yo creo que en el cuerpo –la mente inconsciente– se guardan emociones reprimidas, por medio de la descarga de ligandos de neuropéptidos, y que las memorias se almacenan en sus receptores.) A veces, pero no siempre, las transformaciones ocurren a través de la descarga emocional común a muchas terapias del cuerpo-mente que se enfocan en liberar las emociones alojadas en la red sicosomática.

Por ejemplo, el afamado psiquiatra e hipnoterapeuta Milton Erickson se dirigió a las mentes subconscientes de varias mujeres jóvenes las que, aunque se habían sujeto a todo tipo de inyecciones de hormonas, seguían con el pecho completamente plano. Él les sugirió mientras estaban en un trance profundo que sentirían calor y hormigueo en sus pechos y que éstos empezarían a crecer. Aunque ninguna de ellas pudo recordar nada de lo que pasó en la oficina, ¡todos sus pechos crecieron en el intervalo de dos meses, probablemente porque las sugerencias de Erickson hicieron que aumentara el suministro de sangre a ellos!

Las emociones están regulando constantemente lo que experimentamos como “realidad”. La decisión sobre cuál información sensorial va al cerebro y cuál es filtrada depende de las señales que los receptores están recibiendo de los péptidos. Hay una cantidad muy grande de datos elegantes en neurofisiología que sugieren que el sistema nervioso no es capaz de tomar todo, sino que sólo puede buscar en el mundo exterior el material que está preparado a encontrar, en virtud de las conexiones en su cableado interno, de sus propios modelos interiores y de su experiencia pasada. El colliculus superior del cerebro central, otro punto nodal de receptores de neuropéptidos, controla los músculos que mueven al ojo, incidiendo sobre qué imágenes pueden llegar a la retina y ser vistas. Por ejemplo, cuando las grandes naves europeas se acercaron a los antiguos habitantes de América, era una visión tan “imposible” en su realidad que sus percepciones altamente filtradas no pudieron registrar lo que estaba pasando y literalmente no pudieron “ver” a las naves. En forma similar, el marido engañado no puede ver lo que todos los demás ven, porque su creencia emocional en la fidelidad de su esposa es tan fuerte que sus ojos se apartan de la conducta incriminadora que es obvia para todos los demás.

A medida que las investigaciones continúan, es cada vez más claro que el papel de los péptidos no se limita a provocar acciones simples y particulares en las células individuales y los sistemas de órganos. Más bien, los péptidos sirven para unir a los órganos y sistemas del cuerpo en un solo tejido que reacciona a los cambios medioambientales tanto internos como externos con respuestas complejas, sutilmente orquestadas. Los péptidos son las partituras que contienen las notas, frases y ritmos que le permiten a la orquesta –tu cuerpo– tocar como una entidad integrada. Y la música que resulta son el tono o sentimientos que experimentas subjetivamente como tus emociones.

por Candace Pert

LA IMPERMANENCIA Y LOS CICLOS DE LA VIDA

LA IMPERMANENCIA Y LOS CICLOS DE LA VIDA

Hay fases de éxito en que las cosas vienen a ti y se desarrollan, y
fases de fracaso en que las cosas se marchitan, se desintegran y
tienes que dejarlas ir para que puedan surgir otras nuevas, o para que
se produzca la transformación.
Si, llegado a ese punto, te apegas y te resistes, te estás negando a
seguir el flujo de la vida, y eso te hará sufrir. La disolución es
necesaria para que se produzca un nuevo crecimiento. Ambos aspectos no
pueden existir separadamente.
La fase descendente del ciclo es absolutamente esencial para la
realización espiritual. Debes de haber fracasado rotundamente a algún
nivel, o haber experimentado una pérdida seria o un dolor, para
sentirte atraído por la dimensión espiritual. O quizá el éxito mismo
haya perdido significado, quedándose vacío y convirtiéndose en
fracaso.
El fracaso reside oculto en cada éxito, y el éxito en cada fracaso. En
este mundo, es decir, en el nivel de las formas, todos "fracasamos"
antes o después, y todas las realizaciones acaban convirtiéndose en
nada. Todas las formas son impermanentes.
Puedes mantenerte activo y disfrutar manifestando y creando nuevas
formas y circunstancias, pero ya no te identificarás con ellas. No las
necesitas para tener una identidad. Ellas no son tu vida; sólo son tu
situación de vida.
El ciclo tiene una duración variable que va de unas pocas horas a
varios años. Hay ciclos largos y ciclos breves dentro de los ciclos
largos. Muchas enfermedades se generan por luchar contra las fases de
baja energía, que son vitales para la regeneración. La acción
compulsiva y la tendencia a extraer la propia autoestima y la
identidad de factores externos, como el éxito, es una ilusión
inevitable mientras te identifiques con la mente.
Esto hace que no puedas aceptar las fases bajas del ciclo, que no las
dejes ser. Finalmente, la inteligencia del organismo puede adueñarse
de la situación como medida de autoprotección y provocar una
enfermedad que te obligue a detenerte para que pueda tener lugar la
necesaria regeneración.
En cuanto la mente juzga que un estado o situación es "bueno", le toma
apego y se identifica con él, tanto si se trata de una relación como
de una posesión, un papel social, un lugar o tu cuerpo físico. La
identificación te hace feliz, hace que te sientas bien contigo mismo,
y ese estado o situación puede llegar a convertirse en parte de quien
eres o de quien crees ser.
Pero nada es duradero en esta dimensión donde la polilla y el orín
consumen. La situación acaba, o cambia, o puede producirse un cambio
de polaridad: lo que ayer o el año pasado era bueno, súbita o
gradualmente se vuelve malo. La misma situación que antes te hacía
feliz, ahora te hace desgraciado. La prosperidad de hoy se convierte
en el consumismo vacío de mañana. La boda feliz y la luna de miel se
convierten en un doloroso divorcio o en una convivencia infeliz.
O también puede ocurrir que desaparezca una situación y su ausencia te
haga infeliz. Cuando el estado o situación con el que la mente se ha
identificado cambia o desaparece, ésta no puede aceptarlo. Se apegará
al estado que ha desaparecido y se resistirá al cambio. Es casi como
si nos cortaran un miembro del cuerpo.
Esto significa que tu felicidad y tu infelicidad son, de hecho, la
misma cosa. Sólo las separa la ilusión del tiempo.
NO OFRECER RESISTENCIA A LA VIDA es estar en un estado de gracia,
tranquilidad y ligereza, un estado que no depende de que las cosas
sean de cierta manera, buenas o malas.
Parece paradójico y, sin embargo, cuando desaparece la dependencia
interna de la forma, la situación general de tu vida, lo que tiene
relación con las formas externas, parece mejorar enormemente. Las
cosas, las personas o las situaciones que creías necesitar para ser
feliz ahora llegan a ti sin esfuerzo ni lucha por tu parte, y eres
libre de disfrutarlas y apreciarlas mientras duren.
Todas esas cosas, evidentemente, seguirán teniendo un final, los
ciclos irán y vendrán, pero cuando desaparece la dependencia,
desaparece también el miedo a la pérdida. La vida fluye con
tranquilidad.
La felicidad derivada de una fuente secundaria nunca es muy profunda.
Sólo es un pálido reflejo de la alegría de Ser, de la vibrante paz que
encuentras en tu interior cuando entras en el estado de
no-resistencia. El Ser te lleva más allá de los opuestos polares de la
mente y te libera de la dependencia de la forma. Aunque todo colapsara
y se derrumbara a tu alrededor, en lo profundo de tu núcleo interno
seguirías sintiéndote en paz. Puede que no te sintieras feliz, pero al
menos estarías en paz

USO Y RENUNCIA DE LA NEGATIVIDAD

Toda resistencia interna se experimenta como negatividad de uno u otro
tipo. Toda negatividad es resistencia. En este contexto, ambas
palabras son casi sinónimas.
La negatividad va desde la irritación o la impaciencia hasta la ira
encendida, desde el estado de depresión anímica o resentimiento hasta
la desesperación suicida. A veces la resistencia activa el
cuerpo-dolor emocional y, en tal caso, cualquier roce sin importancia
puede producir una intensa negatividad en forma de ira, depresión o
una pena muy honda.
El ego cree que puede manipular la realidad mediante la negatividad y
conseguir lo que quiere. Cree que la negatividad le permite atraer un
estado agradable o disolver un estado desagradable.
Si "tú" -la mente- no creyeras que la negatividad funciona, ¿para qué
habrías de crearla? La cuestión es que, de hecho, la negatividad no
funciona. En lugar de atraer un estado deseable, más bien le impide
emerger. En lugar de disolver un estado indeseable, lo mantiene en su
lugar. La única "utilidad" de la negatividad es fortalecer el ego, y
por eso al ego le encanta.
Cuando estás identificado con una emoción negativa no quieres
soltarla, y en algún profundo nivel inconsciente no deseas un cambio
para mejor porque pondría en peligro tu identidad de persona
deprimida, enfadada o maltratada. Entonces ignorarás, negarás o
sabotearás lo positivo de tu vida. Éste es un fenómeno bastante común.
Y una locura.
OBSERVA CUALQUIER PLANTA O ANIMAL Y PERMITE QUE TE ENSEÑE A ACEPTAR LO
QUE ES, a rendirte al ahora.
Deja que te enseñe a Ser. Deja que te enseñe integridad, qué significa
ser uno mismo, ser real. Deja que te enseñe a vivir y a morir, y a no
hacer un problema de la vida y de la muerte.
Las emociones negativas recurrentes contienen a veces un mensaje, como
también lo contienen las enfermedades. Pero cualquier cambio que
introduzcas, tanto si tiene que ver con tu trabajo como si afecta a
tus relaciones o a tu entorno, será superficial a menos que surja de
un cambio en tu nivel de conciencia. Y en cuanto a eso sólo puedo
aconsejarte una cosa: mantente más presente. Cuando hayas alcanzado
cierto grado de presencia, ya no necesitarás que la negatividad te
indique qué necesita tu situación de vida.
Pero mientras la negatividad esté ahí, úsala. Úsala como recordatorio
de que has de estar más presente.
Cuando sientas surgir la negatividad en tu interior, tanto si está
causada por algo externo como si está provocada por un pensamiento o
por nada concreto de lo que seas consciente, considérala una voz que
te dice: "Atención. Aquí y Ahora. Despierta. Sal de tu mente. Mantente
presente".
Hasta la más leve irritación es significativa y tiene que ser
reconocida y registrada para que no haya una acumulación de reacciones
no observadas.
Es posible que al darte cuenta de que no quieres tener ese campo
energético negativo en tu interior, de que no tiene ningún propósito,
simplemente renuncies a él. Pero, si es así, asegúrate de soltarlo
completamente. Si no puedes hacerlo, acepta que está ahí y lleva tu
atención a la sensación.
COMO ALTERNATIVA, PUEDES HACER DESAPARECER LA EMOCIÓN NEGATIVA
imaginándote que te has vuelto transparente a la causa externa de esa
reacción.
Te recomiendo que al principio lo practiques con cosas pequeñas,
incluso triviales. Digamos que estás tranquilamente sentado en tu
casa. De repente oyes el sonido penetrante de una alarma de automóvil
que suena en la calle. Surge la irritación. ¿Qué propósito tiene esa
irritación? Ninguno en absoluto. ¿Por qué la has creado? No la has
creado, la ha creado tu mente. Ha sido una reacción totalmente
automática, totalmente inconsciente.
¿Por qué la ha creado la mente? Porque cree inconscientemente que esa
resistencia, que tú experimentas como negatividad o infelicidad,
disolverá en cierto modo la situación indeseable. Esto, evidentemente,
es una ilusión. La resistencia creada por la reacción -la irritación o
el enfado, en este caso- es mucho más molesta que la causa original
que está tratando de disolver.
Todo esto puede transformarse en una práctica espiritual.
SIÉNTETE COMO SI TE ESTUVIESES VOLVIENDO TRANSPARENTE, por así
decirlo; como si no tuvieras la solidez de un cuerpo material. Ahora
permite que el ruido, o cualquiera que sea la causa de la reacción
negativa, te atraviese. Ya no golpea con una "pared" sólida en tu
interior.
Como he dicho, al principio es mejor practicar con cosas pequeñas: la
alarma del coche, el ladrido del perro, los gritos de los niños, el
atasco de tráfico. En lugar de tener un muro de resistencia dentro de
ti, golpeado constantemente por cosas "que no deberían estar
ocurriendo", deja que todo te atraviese.
Imagina que alguien te dice algo grosero o con intención de
molestarte. En lugar de caer en la reacción inconsciente y en la
negatividad, en lugar de atacar, ponerte a la defensiva o retirarte,
deja que las palabras te atraviesen limpiamente. No ofrezcas
resistencia. Es como si ya no hubiera nadie que pudiera sentirse
herido. Eso es perdón. Así es como te vuelves invulnerable.
Puedes seguir diciendo a esa persona que su conducta es inaceptable,
si eso es lo que eliges. Pero esa persona ya no tiene el poder de
controlar tu estado interno. Entonces eres dueño de ti mismo, no estás
bajo el poder de otra persona, y tampoco te dejas controlar por tu
mente. Tanto si se trata de una alarma de automóvil, de una persona
grosera, de una inundación, un terremoto o de la pérdida de todas tus
posesiones, el mecanismo de resistencia es el mismo.
Sigues buscando fuera y no puedes dejar de buscar. Quizás el próximo
curso tengas la respuesta; quizás esa nueva técnica. A ti,
personalmente, te digo:
NO BUSQUES LA PAZ. No busques ningún estado diferente del que tienes;
así no producirás conflicto interno ni resistencias inconscientes.
Perdónate por no estar en paz. En el momento en que aceptas
completamente tu falta de paz, la no-paz se transforma en paz.
Cualquier cosa que aceptes plenamente te llevará allí, al estado de
paz. Éste es el milagro de la rendición.
Cuando aceptas lo que es, cada momento es el mejor. Eso es iluminación.

Libro: "El poder del Ahora" - Eckhart Tolle