El amor permite libertad. El amor permite al otro hacer lo que quiera hacer. Lo que sienta que está bien y le hace feliz, puede hacerlo, es su decisión. Si amas a la persona, entonces no interfieras en su intimidad. Permítele conservar íntegra su vida privada. No trates de violar su ser interior.
El requirimiento básico del amor es: “Yo acepto a la otra persona tal como es.” Y el amor nunca trata de cambiarla de acuerdo a las ideas propias. No trata de recortar esto o aquello para reducirla a la dimensión deseada, lo cual se viene haciendo por todas las partes del mundo.
Si amas, entonces no hay condiciones que valgan.
Si no amas, entonces ¿quién eres tú para poner condiciones?
De cualquier forma está claro. Si amas, no pones condiciones. Amas al otro tal como es. Si no amas, tampoco hay problema. él no es nadie para ti; no hay porque poner condiciones. El otro puede hacer lo que le plazca.
Si los celos desaparecen y el amor permanece, entonces tienes algo sólido en la vida que es valioso poseer.
martes, 27 de marzo de 2012
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